“He decidido ser feliz porque es bueno para la salud”   Voltaire

Al observar el cuerpo como un conjunto de “piezas” que trabajan a la vez y en sincronía, cualquier bloqueo o rigidez, sea cual sea el lugar donde se encuentre, puede conllevar un dolor y disminuir la capacidad de autocuración del mismo. Este bloqueo puede ser una contractura muscular o una rigidez articular, pero también la disfunción de una estructura nerviosa, vascular o visceral.

La osteopatía y las medicinas tradicionales orientales tienen como finalidad restablecer la libertad de movimientos del cuerpo, ya sea considerada ésta desde un punto de vista estructural o energético. La salud pasa porque el cuerpo goce de esa libertad al moverse. Que todas las “piezas” que lo componen se ubiquen en su sitio y se relacionen unas con otras sin dificultad, produciendo un movimiento armónico y fluido.

Indicaciones principales:

  • Aparato locomotor: lumbalgias, cervicalgias, dorsalgias, dolores de cabeza de origen mecánico, tendinitis, esguinces
  • Sistema digestivo: dolor de estómago, reflujo, nauseas, estreñimiento, diarrea
  • Sistema urogenital: dismenorrea, prevención de infecciones
  • Boca: problemas de oclusión y su influencia en la postura, ATM, deglución atípica…
  • Acompañamiento en casos de cirugía (prevención de formación de adherencias, tensiones varias…), tratamientos de ortodoncia y patología ortopédica.
  • Y siempre que uno quiera encontrarse bien, sin olvidar que la indicación más importante de cualquier terapia debería ser la prevención y la educación para la salud.